El mito patriarcal de la pornografía

MAURICIO DIMEO

Introducción

En este ensayo se analizará la visión que se posee de la pornografía desde diversas posturas, se criticará el papel que juega en la sociedad y se propondrán soluciones para los consumidores. La palabra “porno” proviene de la palabra griega porné y significa prostituta, mientras que grafía se refiere a la representación gráfica.

1. Conservadurismo sexual

En un sentido general, el conservadurismo sexual es la visión de la ultraderecha hacia la sexualidad, la cual se posiciona en contra del aborto, de la homosexualidad, de la unión libre y del sexo prematrimonial; ya que su objetivo es el control del cuerpo de las mujeres, por lo que se sitúa en contra de cualquier expresión de su sexualidad.

En consecuencia, se sostiene una visión completamente en contra de la pornografía en el discurso, ya que se asume que no debemos explorar nuestro cuerpo ni sentir placer sexual fuera de los fines reproductivos.

Sin embargo, el conservadurismo sexual es de doble moral, dado que las redes de trata de mujeres y niñas, las redes de pornografía infantil y por supuesto las redes de prostitución: son mantenidas por los mismos grupos de hombres que en su discurso manejan una línea conservadora.

En otras palabras, cuestionar la pornografía desde una visión conservadora no resuelve el problema, dado que es justo la represión de la sexualidad la que catapulta una hipersexualidad, en la que el ejercicio de la sexualidad se desborda hasta provocar violencia sexual.

2. Neoliberalismo sexual.

Ante la doble moral del conservadurismo, surge una posición aparentemente progresiva en el neoliberalismo sexual, el cual sostiene una libertad irrestricta del cuerpo de las mujeres, sobre todo en un sentido económico, es decir, se propone que las mujeres son libres de sacar un provecho económico de sus cuerpos.

El problema con el neoliberalismo sexual es que no cuestiona al sistema patriarcal, el cual asume el cuerpo de las mujeres como un objeto de consumo para la satisfacción de los hombres y subordina su libertad a la libertad de comercio, por lo que lejos de liberar a las mujeres, las lanza al mercado de la prostitución, la pornografía, la edecanería y el table dance.

Un argumento dentro del neoliberalismo sexual dice que la pornografía es liberadora, dado que ayuda a los hombres a no ejercer violencia sexual, puesto que pueden dirigir sus impulsos a una pantalla. Si así fuera la violencia sexual no existiría, dado que la mayoría de los hombres ven pornografía, de modo que ocurre lo opuesto, en la medida en que la pornografía es una apología de la violencia sexual, promueve que los hombres lo lleven a la práctica. Es decir, como la norma en las escenas pornográficas es la crueldad y la tortura sexual de mujeres y niñas, se enseña a los hombres que eso es una práctica sexual normalizada.

En tal sentido, la violencia que sufren las mujeres en la pornografía es real, en dicha industria se sexualiza la violencia contra las mujeres, por lo que se promueve una cultura de la violación: se fomenta que los hombres insistan y presionen a las mujeres para tener relaciones sexuales aun sin su consentimiento, dado que en las escenas pornográficas las mujeres siempre ceden y terminan disfrutándolo.

En otras palabras, el neoliberalismo sexual pretende que la pornografía sea una expresión de la libertad sexual, pero lo que realmente provoca es fomentar una cultura de la violación, donde los hombres asumen que las mujeres son objetos de consumo y que su sexualidad está disponible y al servicio de su dinero, por lo que lejos de liberar a las mujeres las pone en riesgo de violencia sexual y lejos de liberar a los hombres los educa para una sexualidad impositiva y violenta.

3. Feminismo

El feminismo es la lucha de las mujeres por sus derechos, uno de estos derechos consiste en ejercer una sexualidad libre, autónoma y sin violencia. En la pornografía esto no ocurre, dado que la sexualidad está mediada por el dinero, gran parte de las actrices porno son forzadas por la necesidad económica y gran parte de la pornografía es violenta hacia la mujer ya sea física, verbal o simbólicamente.

En tal sentido, el feminismo se posiciona en contra de la pornografía como una industria de opresión sexual hacia las mujeres, que fomenta la cultura de la violación y educa a los hombres para concebir a las mujeres como objetos sexuales de consumo.

En contraste, existen propuestas para transformar la pornografía, una de ellas es el porno feminista y otra es el posporno, las cuales buscan generar pornografía que no sea opresiva contra las mujeres y que no las categorice como objetos sexuales, incluso buscan ser una forma de arte. Sin embargo, “lejos de contribuir a los objetivos del feminismo, esta industria fortalece el negocio histórico de explotar a las mujeres y perpetúa la idea de que los cuerpos de ellas son para la satisfacción de otras personas” (Soto, 2018). Por lo que difícilmente se puede reivindicar la pornografía dentro del feminismo.

 La pornografía es tan sólo la punta del iceberg de una gran industria de trata de mujeres y prostitución, que incluye pornografía infantil, por lo que es una herramienta de dominación patriarcal que exhibe y utiliza a las mujeres como objetos sexuales. Por lo contrario, el feminismo lucha porque las mujeres sean reconocidas como sujetos sexuales y que sus relaciones sexo-afectivas no estén mediadas por el dinero o la violencia.

4. Masculinidad disidente

La masculinidad disidente es la alternativa política para los hombres que cuestionan sus privilegios patriarcales y desean solidarizarse con la lucha feminista. Desde esta postura no se puede prohibir el consumo de pornografía de modo tajante, dado que estaríamos cayendo en la doble moral de la posición conservadora. En cambio, propongo una serie de medidas para que dicho consumo sea crítico.

4.1 Evitar pornografía que sea grabada con cámara oculta. Gran parte de la pornografía es grabada sin el consentimiento de las mujeres, con cámaras ocultas en los hoteles, baños y hasta en la vía pública, y no podemos ser cómplices de tal violación a la privacidad de las mujeres.

4.2 Evitar que los niños vean pornografía. Ya sea por descuido de los padres o por cinismo de los amigos y familiares, la pornografía es vista por los niños. Esto debe evitarse dado que lo que requieren es una educación sexual acorde a su edad, sobre todo para identificar el abuso sexual, mientras que la pornografía puede introducirlos prematuramente a la cultura de la violación.

4.3 Evitar pornografía que implique un pago. La industria de la pornografía es millonaria gracias a que los hombres están dispuestos a invertir en ella, una buena forma de romper el ciclo es dejando de pagarla. Existe una infinidad de sitios con material pornográfico gratuito, que al estar desligados de las industrias filmográficas no les reportan ganancias e incluso les han reportado pérdidas millonarias. Además, la pornografía casera ha aumentado en los últimos años, la cual se sube a internet sin ánimo de lucro, lo que es una buena alternativa.

4.4 Evitar pornografía que violente o humille a las mujeres. Gran parte de la pornografía fomenta la cultura de la violación, dado que presenta escenas de clara violencia física o sexual y situaciones de humillación hacia las mujeres. Por ende, debemos ser críticos ante tales escenarios y preferir pornografía que no muestre violencia, sino que sitúe a hombres y mujeres en posición de igualdad.

4.5 Evitar expectativas con base en la pornografía. La pornografía distorsiona el acto sexual al convertirlo en objeto de consumo masculino, por lo que debemos evitar las falsas expectativas que ocasiona, tales como creer que las mujeres están a disposición sexual de los hombres, creer que las mujeres deben tener cuerpos falsamente estereotipados y creer que las mujeres disfrutan simplemente con estar a disposición del placer masculino.

4.6 Evitar pornografía en la que las actrices sean o parezcan menores de edad. La pornografía infantil implica un delito en todo el mundo, dado que constituye un abuso de menores, por lo que debemos ser críticos ante cualquier indicio de que la actriz sea una menor, dado que probablemente sea víctima de redes de trata de niñas y adolescentes.

4.7 Evitar, cuestionar y combatir las redes de “packs”. Existen grupos de hombres que guardan fotos y videos de mujeres que conocen y las distribuyen sin su conocimiento, esto es por definición una forma de pornografía que no sólo atenta contra la privacidad de las mujeres, sino que implica una traición a la confianza y en muchos países es un delito, por lo que debemos ser críticos ante tales abusos.

En pocas palabras, los hombres que decidan ser críticos con la pornografía, pueden tomar una serie de medidas para disminuir el daño que causa en las mujeres.

Conclusión

Hemos visto que hay dos posturas que no resuelven el problema de la pornografía (el conservadurismo y el neoliberalismo sexual), también vimos que dentro del feminismo hay propuestas pornográficas que no pueden reivindicarse dado que la lucha feminista busca una liberación sexual en la que la mujer deje de ser objeto sexual. También vimos que los hombres pueden solidarizarse con dicha lucha restringiendo su consumo pornográfico.

En consecuencia, una buena medida para combatir la pornografía es la educación sexual integral en la infancia y en la adolescencia, la cual debe estar enfocada en identificar el abuso sexual y en la formación de una sexualidad libre de violencia, que eduque a las mujeres para decidir sobre sus cuerpos y eduque a los hombres en la cultura del respeto y del sexo consensuado.

La pornografía es un mito patriarcal en el que las mujeres son concebidas como objetos de consumo visual y los hombres reducen su placer sexual a una satisfacción enajenada, la superación de la pornografía reside en una sexualidad no mediada por el dinero ni la cosificación del cuerpo de las mujeres.

Referencias

Cañedo, Sandra (2019) Octavio Salazar: “Los hombres feministas somos mucho más felices”. En: http://www.telva.com/estilo-vida/libros/2019/02/12/5c630b5601a2f1eb528b45b0.html?fbclid=IwAR33RIU1X9OLTAC4NZByqQ9RVqErDzdiEkhFLr-iysxs_Hj1TxVyBmx9uFc

Cultura colectiva (2019) Revelan red de ‘packs’ orquestada por maestros en Universidad de Coahuila. En: https://news.culturacolectiva.com/mexico/revelan-red-de-packs-orquestada-por-maestros-en-universidad-de-coahuila/

Cybel, Dalia (2019) Enrique Stola “Cuando no hay educación sexual integral, a los chicos los educa la pornografía”. En: http://elgritodelsur.com.ar/2019/01/enrique-stola.html?fbclid=IwAR0Km8tBiXVc11iEcuqd1LYqCWYmlJCpsKZ2fCPOJRwvBqXhk0tTg985dgE

Martínez, Alonso (2017) El documental que retrata la humillación y violencia de la industria pornográfica. En: https://culturacolectiva.com/adulto/documental-hardcore?fbclid=IwAR1BwZAFTWkqWjTOiYnDSBxRyNoeuy59C-f-LjJ6qDAxl8Qa88eIRCV8aoA

Soto Espinosa, Angélica Jocelyn (2018) “Pornografía feminista”, Una industria para la satisfacción patriarcal. En: https://www.la-critica.org/pornografia-feminista-una-industria-para-la-satisfaccion-patriarcal/

Velázquez, Alejandra (2018) Niños entre 9 y 14 años abusan de niña de 8 tras ver pornografía. En: https://noticiasya.com/2018/07/17/ninos-entre-9-y-14-anos-abusan-de-nina-de-8-tras-ver-pornografia/?fbclid=IwAR1IhMcqscAl67rSiHa5QKPhFRuEU8ZQqOxT4L1XCYLpRKqbVGLPpxAlPLA

Vice México (2019) Videos de acoso sexual en el Metro inundan páginas porno. En: https://www.vice.com/es_latam/article/7xn8aa/videos-de-acoso-sexual-en-el-metro-inundan-paginas-porno?utm_campaign=sharebutton&fbclid=IwAR306wZEakPXLmmk2kycHojfcqGO7THcvP8WqYzxarQP_2I92_Dke8EWqrA

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